Hogar CRECER: San Martín - El más grande entre los grandes
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Cutral Có, Neuquén, Argentina

17.8.09

San Martín - El más grande entre los grandes


17 de agosto - Aniversario de la muerte del Padre de la Patria.



Fue elegido el argentino más grande de todos los tiempos y para todas las edades.

-"...Me llamó la atención el metal de su voz, notablemente gruesa y varonil. Habla con toda la llaneza de un hombre común. Al ver el modo cómo se considera él mismo, se diría que este hombre no hizo nada de notable en el mundo, porque parece que es el primero en creerlo así."
Comentario de Juan Bautista Alberdi, que visitó a San Martín en su residencia de París en 1843

“… Además de ser un héroe indiscutido en el ámbito militar, San Martín también fue un pensador formado bajo las revoluciones liberales europeas que dieron como resultado la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Respetuoso de la soberanía de los pueblos indígenas sobre sus tierras, jamás confundió liberación con conquista y propuso la unidad latinoamericana. Trató siempre a sus oficiales y soldados como "compañeros" e impuso un Código de Honor a su ejército que contemplaba penas graves a quien hiciera abuso de poder por el hecho de portar armas y a quien no comprendiera que el soldado estaba al servicio del pueblo.

Tanto a él como a sus hombres nunca les faltó valor y decisión: "Lo que no me deja dormir no es la oposición que puedan hacerme los enemigos sino el atravesar estos inmensos montes", se lo oyó decir al pie de la cordillera. Pero tampoco el gran muro lo hizo retroceder. El desafío y el éxito logrado hacen del cruce de los Andes una de las gestas más heroicas de la historia de la humanidad.
Con un ejército popular mal alimentado y vestido, montado sobre mulas, cargando pesados armamentos por caminos que por tramos no alcanzaban el metro de ancho, soportando calores extremos de día y fríos increíbles por las noches, transportado en camilla en algunos tramos debido a su asma, úlcera, reumatismo y heridas de combate, cumplió su objetivo de darles la libertad a Argentina, Chile y Perú.

Le dio valor a la cultura como herramienta básica para luchar contra todo tipo de opresión.”

Fuente: http://www.clarin.com/- Artículos Felipe Pigna

Pensamiento sanmartiniano:

Si somos libres, todo nos sobra.

Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición.

La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que abre la puerta de la abundancia y hace felices a los pueblos.

Deseo que todos se ilustren en los sagrados derechos que forman la esencia de los hombres libres.

Serás lo que debas ser, si no, no serás nada.

De lo que mis granaderos son capaces, solo yo lo sé, quien los iguale habrá quien los exceda no.

Cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto, no defenderla.

Mientras se preparaba en Chile para salir hacia Perú, en Buenos Aires las cosas se complicaban. Pueyrredón propiciaba la invasión portuguesa de la Banda Oriental para combatir a Artigas y le ordenó a San Martín que bajara con su ejército y encabezara la represión de los orientales. San Martín se negó y le aclaró que "el general San Martín jamás desenvainará su espada para derramar sangre de hermanos".

Para los hombres de coraje se han hecho las empresas

La seguridad individual del ciudadano y la de su propiedad deben constituir una de las bases de todo buen gobierno.

No se debe hacer promesa que no se pueda o no se deba cumplir.

Mi barómetro para conocer las garantías de tranquilidad que ofrece un país las busco en el estado de su hacienda pública y, al mismo tiempo, en las bases de su gobierno.

Mi objeto desde la revolución no ha sido otro que el bien y felicidad de nuestra patria y al mismo tiempo el decoro de su administración.

En el último rincón de la tierra en que me halle estaré pronto a sacrificar mi existencia por la libertad.

Al americano libre corresponde trasmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la restauración de sus derechos.

Sin embargo, la síntesis que manifiesta la integridad moral del General San Martín la constituyen las "MÁXIMAS PARA MI HIJA" que escribiera para Mercedes.

• Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: - Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos.
o Inspirarla amor a la verdad y odio a la mentira.
o Inspirarla gran confianza y amistad, pero uniendo el respeto.
o Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.
o Respeto sobre la propiedad ajena.
o Acostumbrarla a guardar un secreto.
o Inspirarla sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.
o Dulzura con los criados, pobres y viejos.
o Que hable poco y lo preciso.
o Acostumbrarla a estar formal en la mesa.
o Amor al aseo y desprecio al lujo.
o Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad.

+/- Cronología sanmartiniana



25 de febrero de 1778
Nace en Yapeyú, pcia. de Corrientes, José Francisco de San Martín.
Hijo de don Juan de San Martín y de doña Gregoria Matorras.

abril, 1784
La familia San Martín viaja a España; se establece en Málaga.

21 julio, 1789
José de San Martín se incorpora como cadete al Regimiento de Infantería de Línea Nº 20, Murcia "El Leal".

25 junio, 1791
Bautismo de fuego de San Martín en Orán (Africa) También asiste al ataque francés a Banjuis-Sur Mer (1793); a Port Vendres (1794); a la capitulación de Collioure (1794)

8 mayo, 1795
San Martín es ascendido a 2º Teniente en el Regimiento Murcia. Años después a 2º Capitán.

diciembre , 1801
San Martín participa en el bloqueo de Gibraltar.

23 junio, 1808
San Martín obtiene la victoria en el combate de Arjonilla

9 marzo, 1812
Enterado de las luchas por la independencia en su Patria, San Martín llega a Buenos Aires a bordo de la nave "George Canning" en compañía de otros patriotas.

16 marzo, 1812
El Triunvirato reconoce a San Martín su grado militar español, le encomienda la formación de un cuerpo de Granaderos a Caballo y lo designa Comandante del Escuadrón.

11 marzo, 1816
Carta de San Martín a Godoy Cruz: Belgrano es lo mejor que tenemos en la América del Sur.

El 19 de marzo de 1818 en Cancha Rayada, O’Higgins salió gravemente herido de un brazo.
El 5 de abril, las fuerzas argentinas y chilenas comandadas por San Martín participan en la Batalla de Maipú. O’Higgins alcanzó a participar en el desenlace final. Al llegar al campo de batalla O'Higgins se abraza con San Martín dialogando lo siguiente:

O'Higgins: ¡Gloria al salvador de Chile!

San Martín: General, Chile no olvidará jamás al ilustre inválido que se presenta herido al campo de batalla.


Abrazo de Maipú


20 marzo, 1819
O'Higgins nombra a San Martín Brigadier General del ejército chileno.

21 octubre, 1820
Decreto de San Martín: Crea la bandera del Perú.

14 julio, 1821
San Martín convoca al Cabildo de Lima: su independencia.

28 julio, 1821
Jura de la independencia del Perú; proclama de San Martín.

27 agosto , 1821
Decreto de San Martín: abolición del tributo de vasallaje; todos los indios serán ciudadanos peruanos.

28 agosto , 1821
San Martín crea la biblioteca de Lima y dona sus libros.

28 agosto, 1821
Decreto de San Martín: supresión de yanaconazgos, mitas, encomiendas, pongos y todo tipo de tributos y trabajo servil.

19 septiembre, 1821
Rosa Merino canta por primera vez el Himno Nacional Peruano.

16 octubre, 1821
Decreto de San Martín: abolición de la pena de azotes.

21 octubre, 1821
Carta de Bolívar a San Martín: solicita auxilios para la División colombiana que marcharía a Guayaquil o El Callao.

27 julio, 1822
Entrevista de los Libertadores San Martín y Bolívar.

Entrevista de Guayaquil


24 agosto, 1822
Proclama de San Martín: resuelve abandonar la vida pública, convocar al Congreso peruano y alejarse del país:

"La presencia de un militar afortunado, por más desprendimiento que tenga es temible a los estados que de nuevo se constituyen. Por otra parte ya estoy aburrido de oír decir que quiero hacerme soberano. Sin embargo siempre estaré a hacer el último sacrificio por la libertad del país, pero en clase de simple particular y no más. En cuanto a mi conducta pública mis compatriotas dividirán sus opiniones; los hijos de éstos darán el verdadero fallo."

20 septiembre, 1822
Se inaugura el Primer Congreso Peruano, San Martín toma el juramento a 51 diputados presentes.

10 noviembre, 1822
Carta de Olmedo a San Martín: asombro por su alejamiento; el Congreso lo proclamó "Fundador de la Libertad peruana".

10 febrero, 1824
San Martín se va con su hija a Europa. No quiso participar de las luchas internas entre hermanos.

Luego de renunciar al cargo de Protector del Perú y volver a Chile, el regimiento de Granaderos a Caballo bajo la jefatura de otros militares, entre ellos Bolívar y Sucre, consolidó la independencia de América del Sur el 6 de agosto en Sucre y el 9 de diciembre de 1824 en Ayacucho.

En 1826 llega a Buenos Aires el Regimiento de Granaderos a Caballo tras trece años de intensa lucha por la independencia americana.

6 octubre, 1842
El Presidente chileno Bulnes promulga la ley que declara a San Martín en servicio activo "Ad-vitam"

San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni el de Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado. Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado que lo ayudó para poder comprar su casa de Grand Bourg.

17 de agosto de 1850
Junto a la familia de su hija Mercedes, fallece en Boulogne-sur-Mer, siendo las 15 horas, el Libertador José Francisco de San Martín.
En su testamento pedía que su sable fuera entregado a Rosas "por la firmeza con que sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla" y que su corazón descansara en Buenos Aires.

Así pasaba a formar parte de la historia argentina con el significativo título de "Santo de la Espada".

19 noviembre, 1850
En Lima se efectúan solemnes funerales en honor al Libertador.

21 noviembre , 1857
Rosales contrata al escultor francés Daumas la ejecución de una estatua de San Martín, para ser erigida en Santiago. Se inaugura el 5 abril, 1863.

21 septiembre , 1863
España reconoce formalmente la independencia de Argentina.

12 abril, 1869
El Presidente peruano Balta, decreta la erección de un monumento a San Martín y pide trasladar sus restos a Lima.

21 abril, 1880
Se embarcan en el puerto de El Havre los restos del prócer.

17 mayo, 1880
El Presidente Santos, del Uruguay ,decreta honores a rendirse ante los restos del prócer cuando lleguen al país.

24 mayo, 1880
El transp. "Villarino" desembarca los restos de San Martín en Montevideo; homenaje del pueblo uruguayo.

28 mayo, 1880
Los restos de San Martín arriban a Buenos Aires.
Hoy descansan en la Catedral Metropolitana, custodiado por los Granaderos, que además son los custodios de la Casa de Gobierno.

28 julio, 1921
Se inaugura en Lima el monumento a San Martín; se celebra el centenario de la independencia. También se erigen monumentos a San Martín en Bogotá, Washington, Caracas, Quito, Tel Aviv, El Salvador, Jerusalén …

Fuente: Especiales de Clarín

HIMNO AL LIBERTADOR GRAL. SAN MARTÍN


Letra: Segundo M. Argarañaz - Música: Arturo Luzzatt

+/- Letra


Yergue el Ande su cumbre más alta,
dé la mar el metal de su voz,
y entre cielos y nieves eternas
se alce el trono del Libertador.

Suenen claras trompetas de gloria
y levanten un himno triunfal,
que la luz de la historia agiganta
la figura del Gran Capitán.

De las tierras del Plata a Mendoza,
de Santiago a la Lima gentil,
fue sembrando en la ruta laureles
a su paso triunfal San Martín.

San Martín, el señor en la guerra,
por secreto designio de Dios,
grande fue cuando el sol lo alumbraba,
y más grande en la puesta del Sol.

¡Padre augusto del pueblo argentino,
héroe magno de la libertad!
A su sombra la Patria se agranda
en virtud, en trabajo y en paz.

¡San Martín! ¡San Martín! Que tu nombre,
honra y prez de los pueblos del Sur,
asegure por siempre los rumbos
de la Patria que alumbra tu luz.

MARCHA SAN LORENZO


Letra: Carlos Javier Benielli - Música: Cayetano A. Silva.

+/- Letra


Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordos ruidos
oír se dejan de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y la voz del gran jefe
a la carga ordenó.

Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón (bis).
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor (bis).

Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal.
Y allí salvó su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral! (bis)

… homenajea a "los hombres de color que ayudaron a conquistar la libertad de la Nación Argentina."...

Es la marcha que identifica al glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo "General San Martín" que tiene su asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la actualidad es utilizada como marcha oficial para la rendición de honores al Presidente de la Nación.

* Un granadero es un soldado de elevada estatura perteneciente a una compañía que formaba la cabeza del regimiento. El empleo de las granadas de mano hizo estimar necesaria la creación de los granaderos, cuyo objeto, según su nombre lo indica, era arrojar y manejar esta clase de proyectiles.

Fanfarria Militar "Alto Perú"

En todos los tiempos la música ha existido y animado a los Ejércitos, especialmente a las Unidades de Caballería.
Se la denomina "Fanfarria" por estar integrada, en su mayoría, por instrumentos de metal. Por extensión también se reconoce como tal a aquellos agrupamientos que se encuentran capacitados para interpretar música montados a caballo.



Sitio oficial del Regimiento de granaderos a caballo "Gral. San Martín"

+/- Autores de la marcha

Cayetano Alberto Silva, era Uruguayo, nacido en 1868 en Maldonado. Hijo de una esclava de la familia que le dio el apellido. Estudió música, integró una banda en Montevideo y en 1889 viajó a Buenos Aires, donde incursionó en el Teatro Colón.

Se trasladó luego a Rosario, donde fue nombrado maestro de la Banda del Regimiento 7 de Infantería.

En 1898, al ser contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto, se traslada con su familia a dicha ciudad donde funda un centro lírico, enseña música y crea la "Rondalla" con la que actúa en el Carnaval de 1900.

También escribe la música de las obras teatrales "Canillita" y "Cédulas de San Juan" de su compatriota y amigo Florencio Sánchez.

Tiene la autoría de otras marchas militares, como la marcha de “Curupaytí”, la marcha de “San Genaro”, "Río Negro", "22 de Julio", "Tuyutí" y la Marcha “Anglo-Boers” destinada a la comunidad británica de Venado Tuerto.

La partitura musical que después conoceríamos como Marcha de San Lorenzo, fue compuesta por Silva para dedicársela al "Coronel Pablo Ricchieri", Ministro de Guerra de la Nación en ese entonces y modernizador del Ejército Argentino.
El Ministro le agradeció el homenaje, pero le pidió que le cambiara el título por "Marcha de San Lorenzo", población donde él había nacido y escenario de la única contienda que el Gral. San Martín llevó a cabo en territorio argentino.

El compositor la ejecutó por primera vez en el violín para arrullar el sueño de su pequeña hija en febrero de 1901.

Fue estrenada (oficialmente y sin letra) en 1902 en las cercanías del histórico Convento de San Carlos donde se gestó la batalla. Ese día la marcha fue designada Marcha oficial del Ejército Argentino.

En 1907, su vecino y amigo argentino, de Venado Tuerto, Carlos Javier Benielli, le agregaría la letra.

Acosado, años después, por la pobreza, Cayetano Silva vendería los derechos de la marcha a un editor de Buenos Aires por una suma insignificante.

La marcha (a la que en Europa se considera una de la cinco mejores partituras militares de la historia) se hizo famosa, empezó a girar por el mundo, y estuvo presente en momentos históricos fundamentales.

Fue ejecutada el 22 de junio de 1911 durante la coronación del rey Jorge V con la autorización previa solicitada a nuestro país por el gobierno inglés.
También se la utilizó en la coronación de la actual reina Isabel II el 2 de junio de 1953.
Se ejecuta habitualmente en los cambios de guardia del palacio de Buckinghan, modalidad que fue suspendida en el tiempo que duró la Guerra de las Malvinas.
Fue incorporada al repertorio de bandas militares de Uruguay, Brasil y Polonia, entre otros.

El Ejercito Argentino, como muestra de amistad (años antes del nazismo), le regaló la Marcha de San Lorenzo al Ejercito Alemán y a cambio, en camaradería, éste regaló la Marcha "Viejos Camaradas" o "Alten Kameraden" o "Ich hatte einen guten Kameraden", una hermosa y marcial marcha que se ha escuchado en las fiestas patrias.

La Marcha de San Lorenzo fue tocada por los alemanes en París cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, entraron triunfantes por el Arco de Triunfo de esa ciudad.

A manera de desagravio, también el general Einsenhower la hizo ejecutar al ingreso triunfal del ejército aliado que liberara a los parisinos.

Fue usada en el filmRescatando al Soldado Ryan.

Su biógrafo uruguayo, José Ríos, dice de Silva: “... tienen alas los pies del compositor. Es un viajero impenitente que recorre los caminos y descubre nuevos horizontes”.

El Ejercito Argentino decidió inscribir la Marcha “Curupaytí” y la de “San Lorenzo” en el Registro de Música Militar, en 1935. Más tarde la Marcha “SAN LORENZO” fue designada para rendir homenaje al Comandante en Jefe del Ejército.

Pero todos estos honores que hubieran llenado de orgullo su espíritu, llegaron demasiado tarde. Cayetano Silva fue también empleado en la banda policial, pero al morir en Rosario, tan humilde como había vivido, a los 52 años, el 12 de enero de 1920, la policía le negó sepultura en el Panteón Policial por ser de raza negra, por lo que fue sepultado en el Cementerio La Piedad. Recién en 1997 sus restos fueron trasladados al Cementerio Municipal de Venado Tuerto.

Su espíritu creador está presente en sus piezas musicales que nos siguen acompañando.

Carlos Javier Benielli (Mendoza,1878 – Buenos Aires, 1934) fue un escritor, poeta y docente argentino; es autor de las letras de varias de las marchas e himnos dedicados a figuras de la historia argentina.

Benielli estudió magisterio en Mendoza, donde se recibió en 1895. Dos años después se recibió de profesor en la Escuela Normal de Profesores "Mariano Acosta" del porteño barrio de Balvanera.

Dedicado a la docencia y radicado en Venado Tuerto, Provincia de Santa Fé, se hizo allí amigo de Cayetano Alberto Silva. Es a instancias de éste que el 27 de abril de 1907 acometió la letra de la Marcha de San Lorenzo (cuya música había compuesto Silva en 1901).

Esta marcha, su obra más famosa, conmemora el combate epónimo y rememora la acción heroica del soldado de tez morena Juan Bautista Cabral.

Escribió también las marchas de Tuyutí, Curupaytí, (las dos con música de Silva) y el Himno a San Martín, que se cantaba con la Música de la Marcha Triunfal de la ópera "Aida" de Verdi. Es autor además de "Menudencias lingüísticas".

Benielli dedicó 43 años de su vida a la docencia y como reconocimiento en 1969 la Escuela Nº 22, sita en la calle Sánchez de Bustamante 260 (Buenos Aires), recibió el nombre de su director fundador.

En el 2005 sus restos fueron trasladados al cementerio del Convento de San Lorenzo, donde reciben anualmente el homenaje del Regimiento de Granaderos a Caballo.


VICTORIA DEL 3 DE FEBRERO - 1813 - Combate de San Lorenzo

San Martín contaba con 120 granaderos y 50 milicianos de Escalada. Sabía que Zabala tenía el doble de efectivos.

Con el alba San Martín ubicó a sus granaderos tras muros y tapias del Convento San Carlos, con los caballos ensillados y las armas preparadas. Desde el campanario vio, siendo ya las cinco de la mañana, que de las naves se desprendían lanchas con tropas rumbo al llamado puerto de San Lorenzo, a orillas del Paraná.
Avanzaron formados en dos columnas, con pendones desplegados y alentados por el sonar de tambores y pífanos.

Tras descender del campanario, el Coronel ordenó a los granaderos montar a caballo y no disparar un tiro, confiándolo todo a sables y lanzas.

Se puso al frente de una de las dos divisiones en que había repartido a la tropa, en tanto que con la otra hizo lo propio el capitán Bermúdez. El Coronel atacó al enemigo de frente, en tanto que su segundo, dando un pequeño rodeo, lo hizo por el flanco de los infantes para impedirles la retirada.

Por derecha e izquierda del referido monasterio salían dos gruesos trozos de caballería formados en columna y bien uniformados, que a todo galope sable en mano cargaban despreciando los fuegos de los cañones.

El combate no duró más de quince minutos y quedó decidido en los primeros tres, puso en riesgo la vida del Jefe criollo y trajo la muerte para varios de sus subordinados.

Así, al ser recibida con un nutrido fuego la columna que encabezaba San Martín, su caballo herido lo derribó en tierra y le oprimió una pierna al caer. Un arma blanca lo hirió en su rostro y el invasor se aprestaba a rematarlo con su bayoneta.

Con un certero lanzazo salvó la situación el puntano Baigorria (el olvidado), en tanto que el correntino Juan Bautista Cabral, un joven de unos 23 ó 24 años, echó pie a tierra y, con tanta fuerza como serenidad, liberó a su Coronel del peso que lo sujetaba, pero cayó a su vez con dos heridas mortales.

Del primero solo se sabe su apellido. Del segundo, que nació en una estancia cercana a la localidad de Saladas (Corrientes) entre 1785 y 1780, sin poder precisarse la fecha exacta por haberse perdido los libros de bautismo. Que era hijo de la esclava Carmen Robledo y del indio guarani Francisco Cabral (ambos al servicio del estanciero Luis Cabral y Tomasa Casajuz). Que cuando San Martín solicitó el “envío de 300 connaturales míos de elevado porte y fuerte contextura física” fue enviado a Buenos Aires en el vapor Pura y Limpia Concepción junto a otros reclutas, y que se incorporó al Regimiento de Granaderos a Caballo el día 19 de Noviembre de 1812.

La leyenda fue iniciada por el propio San Martín a raíz de una carta dirigida a la Asamblea del Año XIII; le adjudicó a Cabral en su momento de muerte la expresión: "Muero contento, hemos batido al enemigo".

El comandante derrotado desembarcó al día siguiente para parlamentar con su par, solicitó víveres para los heridos, lo que se le concedió conforme a las leyes de humanidad de la guerra y se acordó el intercambio de prisioneros siendo liberado el teniente Díaz Vélez, quien falleció días después a consecuencia de sus heridas, junto con dos prisioneros capturados por los españoles el día anterior al combate.
Uno de ellos era paraguayo y sirvió en el regimiento de Granaderos durante toda la campaña, regresando a Buenos Aires en 1826 con los restos del mismo y con el grado de coronel. Su nombre era José Félix Bogado.

A la sombra de un pino añoso, que todavía se conserva en el huerto de San Lorenzo, firmó el parte de la victoria.

+/- Parte del Coronel de Granaderos a caballo D. José de San Martin al Superior Gobierno.



EXMO. SEÑOR.

TENGO el honor de decir a V. E. que en el dia 3 de febrero los granaderos de mi mando en su primer ensayo han agregado un nuevo triunfo a las armas de la patria. Los enemigos en número de 250 hombres desembarcaron a las 5 y media de la mañana en el puerto de San Lorenzo, y se dirigieron sin oposición al colegio de San Carlos conforme al plan que tenía meditado en dos divisiones de a 60 hombres cada una: los ataqué por derecha e izquierda, hicieron no obstante una esforzada resistencia sostenida por los fuegos de los buques, pero no capaz de contener el intrépido arrojo con que los granaderos cargaron sobre ellos sable en mano: al punto se replegaron en fuga a las baxadas dexando en el campo de batalla 40 muertos, 14 prisioneros de ellos, 12 heridos sin incluir los que se desplomaron, y llevaron consigo, que por los regueros de sangre, que se ven en las barrancas considero mayor número. Dos cañones, 40 fusiles, 4 bayonetas, y una bandera que pongo en manos de V. E. y la arrancó con la vida al abanderado el valiente oficial D. Hipolito Bouchard. De nuestra parte se han perdido 26 hombres, 6 muertos, y los demas heridos, de este número son: el capitan D. Justo Berinudez, y el teniente D. Manuel Diaz Velez, que avanzándose con energía hasta el bordo de la barranca cayó este recomendable oficial en manos del enemigo.

El valor e intrepidèz que han manifestado la oficialidad y tropa de mi mando los hace acreedores a los respetos de la patria, y atenciones de V. E.; cuento entre éstos al esforzado y benemérito párroco Dr. D. Julian Navarro, que se presentó con valor animando con su voz, y suministrando los auxîlios espirituales en el campo de batalla: igualmente lo han contraido los oficiales voluntarios D. Vicente Marmol, y D. Julian Corvera, que a la par de los mios permanecieron con denuedo en todos los peligros.

Seguramente el valor e intrepidez de mis granaderos hubieran terminado en este día de un solo golpe las invasiones de los enemigos en las costas del Paraná, si la proximidad de las bajadas no hubiera protegido su fuga, pero me arrojo a pronosticar sin temor que este escarmiento será un principio para que los enemigos no vuelvan a inquietar a estos pacíficos moradores.

Dios guarde à V. E. muchos años. San Lorenzo Febrero 3 de 1813. - Jose de San Martin

El regreso

De aquellos veteranos que lucharon en San Lorenzo y que luego hicieron toda la campaña libertadora, hasta la finalización en la última batalla en Ayacucho, solo 7 de ellos regresaron a Buenos Aires al mando del Coronel José Félix BOGADO (paraguayo) y fueron:

el Sargento Ayudante Paulino ROJAS, Capitán Francisco OLMOS, Sargento 2do. Patricio GOMEZ, Sargento 2do. Damacio ROSALES, Sargento 2do. Francisco BARGAS y el trompa Miguel CHEPOYÁ (indio guaraní nacido en la reducción de Santa Maria La Mayor, en Misiones), además de otros 72 valientes incorporados en las distintas etapas de la dura campaña.

El penoso regreso culminó el 13 de Enero de 1826 y el Gobierno de Rivadavia ignoró este hecho – por la reconocida rivalidad con San Martín - por lo que el Coronel Bogado mandó formar a la tropa a su mando al frente de la Pirámide de Mayo y el trompa Chepoyá, por última vez hizo sonar su trompeta con un toque de silencio en homenaje a todos los caídos en la campaña.



+/- Otras curiosidades:



EL CABALLO “BLANCO” DE SAN MARTÍN

El general Espejo, quien combatió a las órdenes del Libertador, es el único que se ocupó, en sus Memorias, de la descripción de los caballos de San Martín.
El caído bajo la metralla goda en San Lorenzo era un “bayo de cola cortada al corvejón”, regalo de un tal Rodrigáñez.

En la campaña de los Andes, el mismo memorioso describe a don José cabalgando por las calles de Mendoza sobre un “hermoso alazán tostado de cola recortada y tuse criollo”, y en otras ocasiones en un “zaino negro y de largas crines”.

No hay referencias entonces de que el “caballo blanco de San Martín” fuese blanco...

TAMBIÉN HUMOR

A veces la firmeza del Libertador se mezclaba con el humor: cuando el capitán general de Chile, el español Marcó del Pont, recibió el oficio en que se le comunicaba la declaración de nuestra independencia, al entregar al mensajero Álvarez Condarco la contestación correspondiente, dijo racistamente: “Yo firmo con mano blanca, no como la de su general, que es negra".

Triunfantes los argentinos en Chacabuco, el mandatario realista intentó huir pero fue hecho prisionero antes de embarcarse en Valparaíso.
Llevado a presencia de San Martín, éste lo recibió en pie y tendiéndole la mano con semblante risueño, dijo a quien había puesto buen precio a su cabeza, vivo o muerto: “Venga esa mano blanca...”

CARTAS COMPROMETEDORAS

El desastre de Cancha Rayada pareció derrumbar las esperanzas de libertar a Chile. Además corrieron rumores sobre la muerte de San Martín y de O’Higgins.

Muchos chilenos de significación, aterrados por su propia suerte, escribieron al general realista Osorio declarándose ardientes partidarios de la metrópolis y firmes sostenedores de la causa del rey. No ahorraban tampoco denuncias de patriotas.

Estas cartas estaban en la valija que encerraba la correspondencia secreta del jefe español, y que éste abandonó al huir derrotado y perseguido, del campo de Maipú.

A la sombra de unos álamos, según relató su edecán O’Brien, leyó el Libertador una a una las cartas que tanto y a tantos hombres notables comprometían. Luego, serenamente, sin revelar a nadie su contenido, las hizo pedazos y las arrojó al fuego.

¡¡Cuánta grandeza!!

Fuente: "El águila guerrera" - Pacho O'Donnell

2 comentarios:

Vku dijo...

gracias por este aporte.
Ya te comente que soy el tatara nieto de San Martín.

Hogar CRECER dijo...

De nada! Lo hice con todo gusto. Independientemente de la temática predominante de un espacio, todo argentino debe rendirle homenaje a San Martín. En realidad, toda América del Sur. Aún hoy se sigue revisando y analizando el cruce de los Andes y se agiganta la hazaña; que alguien haya hecho eso por los demás!