Hogar CRECER: Instrucciones para subir una escalera
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Cutral Có, Neuquén, Argentina

30.10.09

Instrucciones para subir una escalera



Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables.

Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente.

Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).

Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.


Libro: Historias de cronopios y de famas

Autor: Julio Florencio Cortázar ▽

4 comentarios:

uxue dijo...

Menudo lío con "los pies" para poder subir una escalera, je je.

Los expertos en subir escaleras son los niños cuando empiezan andar, ya que, debido a su curiosidad inmensa, también se atreven con las escaleras. Las suben a cuatro "pies-manos", y con la mirada puesta arriba. Su objetivo es llegar al final por muy larga que sea.
Lo hacen de maravilla, Y sin libro de instruciones.

Interesante escrito, siempre se aprende algo nuevo, sobre todo para quien no ha subido una escalera en su vida.
Yo al día subo tantas que tampoco necesitaría libro de instruciones.

Un saludo

Hogar CRECER dijo...

Hola Uxue,
buen tema el de los niños para escribirlo como actitud ante la vida!

Mientras tanto, disfrutemos de ese desgloce de acciones que uno no advierte cuando sube y que con tanta genialidad poética describió Cortázar.

Gracias por leernos. Un abrazo!

Cari Y Yoly dijo...

Hola! Ya llevo el enlace a nuestro blog.
Los felicito por tan maravilloso trabajo.
Besos

Hogar CRECER dijo...

Hola Cari y Yoli!

Qué bueno que anden de nuevo por acá y les guste algo de lo que hacemos. Está para compartirlo. Cualquier otra cosita que les atraiga, no tienen más que decirnos.

Hasta todo momento!